Relleno con ácido hialurónico

Entre los muchos componentes de la piel y en particular de la dermis (capa del medio de la piel) que se pierden como consecuencia del proceso natural de envejecimiento cronológico sumado al envejecimiento cutáneo producido por la radiación solar (fotoenvejecimiento) están las moléculas que forman la estructura de sostén de la piel: colágeno, ácido hialurónico, fibras elásticas, etc. La pérdida de estos componentes o su degradación son responsables de lo que se define como envejecimiento cutáneo, caracterizado por pérdida de elasticidad, flaccidez y arrugas de distinto tamaño. Estas arrugas se denominan estáticas ya que no dependen de la contracción muscular.
El relleno con ácido hialurónico consiste en reponer esta sustancia en aquellos lugares donde su falta sea más notoria, usualmente surcos nasogenianos, arrugas peribucales, líneas de marioneta, surcos mentonianos, etc.
Dado que el ácido hialurónico se encuentra normalmente en la dermis, este procedimiento no requiere test de alergia previo, y no genera complicaciones de “rechazo” como otros materiales. La piel posee enzimas que lo degradan naturalmente (al igual que al ácido hialurónico cutáneo original), por lo que su permanencia en el sitio de aplicación es de aproximadamente 1 año. Esto hace de este relleno reabsorbible la primera elección en nuestra clínica por tratarse de un material seguro y confiable. Utilizamos siempre sustancias importadas, aprobadas por ANMAT y FDA (Food and Drug Administration), garantizando la calidad y seguridad del producto.
Su colocación es mediante inyecciones intradérmicas, previa anestesia local, dependiendo de las zonas a tratar. Usualmente se realiza la aplicación en dos veces para que el paciente se acostumbre gradualmente al cambio. Para agregar siempre hay tiempo…La idea es atenuar los signos del envejecimiento sin crear expresiones artificiales. Es un procedimiento ambulatorio, rápido y seguro, pudiendo retornar el paciente a sus tareas habituales en forma inmediata.